Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final, no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
5 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

¡Ups! Esto es un balde de agua fría
Gracias por añadirme en tu lista de amigos.... espero que paseemos juntos entre nuestras respecitivas lineas... y disfrutemos de éllo.
besos y mas besos.
Bueno amigo, primero que todo bienvenido a este maravilloso mundo.
No te preocupes, el amor siempre estará rondando y en una de sus vueltas se encuentra de frente contigo.
Animo!!!!!!!!!!!!Tartacha.
Creo que tienes una buena idea, cuéntala
Vamos a ver chaval, ¿qué haces con el plato de la comida?. ¿Lo miras solamente? Te lo comes y haces muy bien. Pues eso, las chicas se van porque las miras nada más en lugar de hablarles y decirles lo que sientes. Dios no tiene nada que ver en este asunto. No mires la puerta, llama al timbre y si no te abren, incendia el timbre de tanto pulsar. Porque ocurrirá que llegará otro, insistirá, le abrirán, y tú te quedarás a la luna de Valencia. que aquí en España se dice así.
Edgar, el amor tiene estas cosas y siempre decimos lo mismo: ya te llegará en su momento. Pero es decir media verdad, porque hay que salir a buscarlo para que te des cuenta de las puertas que se te abren y no las ves porque estas fijo en la que no debes.
Ánimo, eres joven y con futuro. ¡Tumba las puertas!
Un saludo desde España